- La Corte Superior de Ucayali confirmó sentencias de 28 años de prisión para los asesinos de cuatro líderes Ashéninka, un paso poco común e histórico contra la impunidad en la Amazonía.
- Durante más de una década, las viudas de los líderes lucharon incansablemente por la justicia, y su persistencia hizo posible este fallo histórico.
- Rainforest Foundation US estuvo junto a las familias, asegurando que su lucha nunca fuera olvidada.
Después de once años de lucha, finalmente se ha asegurado una victoria histórica para la justicia indígena. El 25 de agosto de 2025, la Corte Superior de Ucayali confirmó las condenas de los madereros ilegales Hugo Soria Flores, José Estrada Huayta y los hermanos Segundo y Josimar Atachi Félix. El tribunal confirmó sus sentencias de 28 años y 3 meses de prisión por el brutal asesinato de los líderes Ashéninka Edwin Chota Valera, Jorge Ríos Pérez, Leoncio Quintisima Meléndez y Francisco Pinedo Ramírez de la comunidad indígena Alto Tamaya-Saweto (Ucayali, Perú).
Los asesinatos, perpetrados por madereros ilegales, tuvieron lugar el 1 de septiembre de 2014, en la comunidad de Saweto. Esta comunidad es hogar del pueblo Ashéninka y está ubicada en la Amazonía peruana a lo largo del río Alto Tamaya, cerca de la frontera con Brasil. Este fallo, si bien aún está sujeto a una posible revisión de la Corte Suprema, marca un paso crucial en la lucha por la justicia que lleva más de una década. El tribunal también duplicó la indemnización para los familiares de las víctimas a 100.000 soles cada uno, o 400.000 soles en total (equivalente a 113.000 dólares estadounidenses).
Un largo camino hacia la justicia

El camino hacia la justicia fue largo: se presentaron cargos en 2019, las primeras condenas se produjeron en 2023, y luego de una anulación y un nuevo juicio, las sentencias fueron restablecidas en 2024. El proceso de apelación comenzó en abril de este año, cuando la defensa buscó revocar el veredicto original, mientras los fiscales presionaban por penas más severas y el equipo legal de las familias exigía reparaciones más fuertes. El fallo de apelación representa un paso histórico contra la impunidad, un paso que las viudas y sus familiares han perseguido incansablemente desde los asesinatos de sus seres queridos. Reafirma no sólo la gravedad del crimen sino también la importancia de la condena original, que marcó el primer fallo importante en Perú que responsabiliza a los perpetradores del asesinato de líderes indígenas.
Después de once años de dolor y espera, hoy sentimos que se ha avanzado hacia la justicia. Ahora esperamos que los condenados cumplan sus penas.
– Ergilia Rengifo López, viuda de Jorge Ríos
Una victoria legal poco común
La confirmación de las sentencias marca una inusual victoria legal para los crímenes cometidos contra los pueblos indígenas en la Amazonia y para el movimiento indígena en general. Para los abogados que representan a las familias y los líderes de las organizaciones indígenas, este precedente es invaluable en medio de más de 30 casos sin resolver de defensores asesinados en los últimos años.
“Con este fallo, el tribunal confirma la responsabilidad de quienes asesinaron a líderes indígenas por defender sus bosques y medio ambiente, sienta un precedente para otros casos de defensores asesinados y envía un mensaje de resistencia y esperanza contra la impunidad”, dijo Rocío Trujillo Solís, abogada de Edwin Chota.
Este fallo marca el camino para otros casos de hermanos indígenas que han sido asesinados por defender sus territorios. Más de 35 personas defensoras han perdido la vida. Desde AIDESEP seguiremos acompañando estos procesos para lograr justicia.
– Miguel Guimaraes, Vicepresidente de AIDESEP
Desde el principio, Rainforest Foundation US (RFUS) ha caminado junto a las viudas y familias de Saweto en su larga lucha por la justicia. RFUS ayudó a conseguir una representación legal que jugó un papel fundamental en la consecución de este veredicto histórico. Más allá de los tribunales, RFUS se asoció con organizaciones indígenas y de derechos humanos para apoyar los esfuerzos de promoción y comunicación, garantizando que la lucha de Saweto nunca fuera olvidada.
Este fallo es el resultado de años de valentía y perseverancia por parte de estas mujeres y sus familias. En Rainforest Foundation US, nos sentimos profundamente honrados de haberlos acompañado en su búsqueda de justicia.
– Kim Chaix, Directora de Relaciones Externas y Asociaciones de RFUS
Una lucha larga y dolorosa

El 1 de septiembre de 2014, los líderes Ashéninka Edwin Chota, Jorge Ríos, Leoncio Quintísima y Francisco Pinedo fueron emboscados y asesinados cerca de la frontera entre Perú y Brasil mientras viajaban a una reunión contra la tala ilegal. Durante años, Chota había denunciado a los traficantes de madera y hecho campaña por el reconocimiento legal de la tierra ancestral de Saweto: más de 192.743 acres de bosque. Sus esfuerzos provocaron repetidas amenazas de muerte, pero también impulsaron a su comunidad a persistir en su lucha para proteger su territorio.
En abril de 2015, siete meses después de sus asesinatos, el gobierno peruano finalmente otorgó a Saweto su título de propiedad, luego de años de demoras burocráticas. Fue una victoria agridulce y muy esperada, un reconocimiento legal obtenido al mayor costo. Ese título de propiedad sigue siendo un salvavidas para el futuro de la comunidad y un legado de los líderes que dieron sus vidas para asegurarlo.
La lucha continúa
Sin embargo, la lucha no ha terminado. Uno de los madereros condenados sigue prófugo y, a pesar del título de propiedad, Saweto sigue enfrentándose a invasiones ilegales. Debido a los riesgos actuales, tres de las cuatro viudas aún no pueden regresar a casa.